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La casa de papel

Mientras bailaba, me di cuenta de que había dos tipos de personas:

Los que rompen, necesitan desearte lo mejor, en plan cuídate, que seas feliz... Río es de esos.
Y luego estamos los que somos un poco más hijos de puta. 

[...]

El amor son dos personas balanceándose. Cuando uno sube, el otro baja. El equilibrio siempre se jode, por el tiempo, la monotonía... y sino por gente como yo.

Los que solo sabemos sacarnos el dolor de una forma, devolviéndolo.

Tokio



13 reasons why

You can break my heart in two
but when it heals, it beats for you
I know it's forward, buts it's true
won't lie, I'd go back to you.

You know, my thoughts are running loose
it's just a thing you make me do
and I could fight, but what's the use?
I know I'd go back to you.

I wanna hold you when I'm not supposed to
when I'm lying close to someone else
You're stuck in my head and I can't get you out of it

If I could do it all again
I know I'd go back to you


Músculos de la cara

He leído en un artículo de Internet que cuando nos reímos utilizamos quince músculos de la cara. Aunque no nos demos cuenta, quince músculos se mueven a la vez. El mismo artículo decía que cuando gritamos usamos trece músculos; y cuando andamos en bicicleta, nueve. Al parecer cuando besamos a alguien es cuando más músculos se mueven: treinta y cuatro músculos.

El artículo no lo decía, pero existen muchas clases de besos: besos de pasión, besos de amistad, besos que no dicen nada y otros que lo dicen todo. Quizás por eso un beso signifique tantas cosas porque después de darlo no es necesario hablar, está dicho todo.


Amores improbables.

La Real Academia define imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder, y define improbable como algo inverosímil que no se enfunda en una razón prudente.

Puestos a escoger, a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo supongo. La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica...

Que David ganara a Golliat era improbable, pero sucedió; un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió; que los Barón Rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió... Nadal desbancando del número uno a Federer... Una periodista convertida en princesa, el 12 - 1 contra Malta...

El amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente... por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de AMORES IMPROBABLES.

Porque lo improbable es por definición probable, lo que es casi seguro que no pase y que puede pasar.

Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.