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¿Qué pensaste la primera vez que me viste?

Pensé que eras la chica más hermosa que jamás había visto.

¿Te decepcionaste cuando me conociste mejor?

¿Cómo puedes pensar eso?

Soy un desastre

Me encanta tu desastre 



Ruby Sparks
                      Mi cara es mía,
                      mis manos son mías,
                      mi boca es mía, pero yo no.

                      Yo soy tuyo.


Captain Fantastic                  



moulin rouge

- Las cosas no siempre son lo que parecen.

- Las cosas son lo que parecen.

- Christian puede que solo me veas como un enano, borracho y vicioso cuyos únicos amigos son chulos y chicas de burdel. Pero sé de arte y de amor, aunque simplemente sea porque lo anhelo con cada fibra de mi ser. Ella te ama. Lo sé. Sé que te ama.


¿Capaz o incapaz?



Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, ¡qué gozada!
Era lo mejor del mundo.

Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rayas, petas hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos , LSD, éxtasis.
Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas.

Mejor que la Nocilla y los batidos de plátano.  Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenio. Mejor que los andares de Emma Pill, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford. Mejor que la cara B de Abbey road, los solos de Hendrix.

Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gaters, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson, mejor que Woodstock y las raves más orgásmicas.

Mejor que los excesos del Marqués de Sade, Arthur Rimbaud, Morrison y Castaneda.

Mejor que la libertad.

Mejor que la vida.


Quiéreme si te atreves

¡Buenos días princesa!

He soñado toda la noche contigo. Íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti. 

La vida es bella.

titanic

  Me encanta despertar sin saber qué pasará o a quién voy a conocer, o dónde terminaré. La otra noche dormí bajo un puente y ahora estoy en el barco más grandioso tomando champán con ustedes.
  La vida es un don y no quiero desperdiciarla. No sé sabe qué mano vendrá después. Se aprende a tomar la vida como viene, para hacer que cada día cuente.


Dirty dancing

- ¡Creo que no te asusta nada!
- ¿A mí? ¡A mí me da miedo todo! Me da miedo lo que vi. Me da miedo lo que hice. Quién soy. Y especialmente tengo miedo de salir de este cuarto y no volver a sentir en toda mi vida lo que siento estando contigo...



La fábula de los tres hermanos

Había una vez tres hermanos que viajaban a la hora del crepúsculo por una solitaria y sinuosa carretera. Los hermanos llegaron a un río demasiado peligroso para cruzarlo a nado, pero gracias a su destreza en las artes mágicas agitaron sus varitas e hicieron aparecer un puente.
Antes de poder cruzar, una figura encapuchada les cerró el paso; era la muerte, que se sentía contraiada, porque normalmente los viajeros se ahogaban en el río. Pero era muy astuta, y fingiendo felicitar a los viajeros por sus poderes mágicos les dijo que cada uno tenía opción a un premio por haberla eludido.
El mayor, que era muy combativo, pidió la varita mágica más poderosa que existiera, y la muerte le regaló una proveniente de un sáuco cercano.
El hermano mediano, que era muy arrogante, quiso humillar aún más a la muerte, y pidió el poder de devolver la vida a los muertos. La muerte cogió una piedra de la orilla del río y se la entregó.
Por último, la muerte le preguntó al menor qué deseaba, y éste, humilde y el más sensato de todos, pues no se fiaba de la muerte, le pidió algo que le permitiera marcharse de aquel lugar sin que la muerte pudiera seguirlo. Y la muerte, de mala gana, le entregó su propia capa invisible.

Entonces la muerte se apartó y dejó que los tres hermanos siguieran su camino.
El hermano mayor viajó hasta una lejana aldea, donde varita de sáuco en mano mató a un mago con quien antaño mantuvo una disputa. Borracho por el poder que aquella varita le había concedido, llegó a una posada donde se jartó de ser invencible. Pero esa noche, mientras dormía, otro mago le robó la varita y por si acaso le cortó el cuello. Y así fue como la muerte se lo llevó.
Entre tanto el mediano viajó hasta su hogar donde cogió la piedra y la hizo girar tres veces en su mano. Para su gozo, la muchacha con la que se había casado de no ser por su prematura muerte, apareció ante él, pero pronto se volvió triste, y fría, pues no pertenecía al mundo de los mortales. Enloquecido por su nostalgia, el hermano mediano se suicidó para reunirse con ella. Y así la muerte se lo llevó.
En cuanto al menor, la muerte lo buscó por muchos años pero nunca logró encontrarlo, sólo cuando éste alcanzó una edad muy avanzada, se quitó por fin la capa de invisibilidad, y se la regaló a su hijo. Recibió a la muerte como a una vieja amiga, y como iguales, ambos se alejaron de la vida.

R + J

- Si profano con mi indigna mano este sagrado santuario, pecado de amor será. Mis labios, peregrinos ruborizados quisieran hacer penitencia con un dulce beso.
+ Buen peregrino, no riñas tanto a tu mano, que demuestra un gran fervor a esto. Pues hasta las manos de los santos tocan a las de los peregrinos, y al tocar palma con palma es el beso del palmero.
- ¿No tienen labios los santos? ¿Ni los piadosos palmeros?
+ Sí peregrino, labios para usar en la oración.
- Entonces querida santa, deja que los labios hagan como las manos. No conviertas fe en desesperación.
+ Los santos no se mueven cuando acceden a las suplicas.
- Entonces quieta mientras recojo el afecto de mi oración.
[...] Así quedan mis labios limpios de pecado por los tuyos.
+ Entonces, ¿mis labios tienen ahora el pecado?
-¿Pecado de mis labios? Me reprochas con dulzura. ¡Devuélveme mi pecado!


Romeo + Julieta


Romeo + Julieta

El beso escondido.

- ¿No os habéis percatado? Fijaos en su boca, ahí, justo en la comisura derecha, se esconde ahí un beso, el beso escondido.
- ¿Y para qué es?
- Es para la aventura más importante de todas, aquel que lo encuentre llegará a rozar el cielo.
- ¿Encontrar qué?
- El propietario de ese beso.


Peter Pan, la gran aventura.